martes, 10 de septiembre de 2013


La ingratitud de los hijos 


A veces los hijos son muy desagradecidos con sus padres, incluso en su etapa de adultos, cuando debieran tener mayor capacidad de apreciar lo que sus padres hicieron por ellos. Si bien es cierto que hay padres que no han sido ejemplares, también hay padres que sacrificaron todo por sus hijos, que lucharon por darles oportunidades que ellos mismos no tuvieron y tienen hijos ingratos. Para una madre que ha sacrificado mucho de su propia vida, que ha dado buen ejemplo a sus hijos, incluso llegando a dejar de lado sus propias vidas para dar paso a la de sus hijos, los hijos ingratos le son doblemente dolorosos.

Es doloroso tener hijos desagradecidos:

“Mi vida nunca ha sido fácil, pero tuve la suerte de poder trabajar para mi hija. Muchas veces me vi obligada a aceptar trabajos difíciles para darle sustento a ella, nunca pensé en mí, sino en las necesidades de mi hija. Mi hija lo es todo para mí, ahora es una mujer profesional, educada y bien posicionada, pero ya no está junto a mí. Ahora sólo me escribe muy de vez en cuando y no sé nada de ella, ya no me necesita en su vida, ahora su vida gira sólo en torno a ella misma, se olvidó de mí, una vez alcanzó lo que tanto luché para ella, me dejó de lado. Ahora sólo está disponible para sí misma y los amigos de ella, yo claramente no estoy en su lista.” Así habla una madre con mucho dolor sobre su hija. Los padres siempre están dispuestos a sacrificarlo todo por sus hijos y a veces la vida así lo requiere. Hay padres que lo han dado todo por sus hijos, que no se han guardado nada para ellos, muchas veces trabajando de más, sacrificando comodidad e incluso llegando a sacrificar sueños por ver a sus hijos con algo mejor, con un futuro mejor, o por la sonrisa de un hijo un día cualquiera. A los padres que han hecho todo esto y más por sus hijos, la vida muchas veces les depara sorpresas desagradables: hijos e hijas que no les toman en consideración una vez llegan a independizarse. A los padres todo esto les duele mucho más cuando entran en cierta edad y las fuerzas flaquean y se sigue sin saber nada de esas criaturas preciosas por las que vivieron y se desvivieron.

LA PERSONALIDAD DETERMINA NUESTRA FORMA DE USAR LOS MÓVILES



Las personas con baja autoestima o que se sienten infelices utilizan los móviles para entrar en contacto con otras personas.

Un estudio realizado por la universidad australiana de Monash, en Melbourne, ha puesto de relieve los efectos de la personalidad a la hora de utilizar el móvil. Los malos hábitos pueden estar acentuados por una baja autoestima o por el exceso de extroversión. El estudio ha sido realizado con la intención de que las autoridades tengan en cuenta el efecto de estos aparatos en los usuarios, de manera que puedan controlar los mensajes publicitarios destinados a ellos.
Las personas más dependientes de los móviles –aquellos que mandan mensajes hasta en el cine o que pagan facturas astronómicas de teléfono- suelen tener características de personalidad similares, acaba de descubrir un equipo de investigadores australianos. Según el psicólogo James Phillips, de la universidad de Monash en Melbourne, se trata de un tipo de personas tendente a crearse cierta adicción con estos aparatos, e incluso a actitudes destructivas y peligrosas. En su mayor parte, afirma Phillips, son personas jóvenes, extrovertidas o con un nivel de autoestima bajo.



Tecnología y personalidad


El estudio de la universidad de Monash viene a abundar en las investigaciones sobre la influencia de la tecnología en la sociedad. Se sabe por ejemplo que para los adolescentes hablar por el móvil es una forma de sentirse integrados. También se ha detectado en determinados colectivos una cierta adicción al uso de los teléfonos móviles, si bien se desconoce por qué determinadas tecnologías despiertan adicción. Por ejemplo, Internet es una tecnología potencialmente adictiva, ya que el uso del ordenador y de la red tienen un potencial adictivo mucho mayor que otras tecnologías parecidas. Otra variable que aumenta el potencial adictivo de estas herramientas es la aceptación social. Un ejemplo es el del teléfono móvil. La fácil disponibilidad determina otro aspecto a tener en cuenta, como es el caso de ordenadores, teléfonos, etc. Pero no todas las personas que utilizan estas herramientas se «enganchan» a los móviles o a Internet. La persona que puede llegar a ser adicta es porque, probablemente, ya tiene unos elementos de su personalidad que son los que le conducen a un uso inadecuado de esta tecnología.


  1. La creatividad 

es un valor social, inclusivo de los valores de la ética. Esta permite saltar del inconsciente al consciente innovando en la sociedad mediante la transformación física de las ideas. 

La creatividad es la capacidad de crear, de producir cosas nuevas y valiosas, es la capacidad del cerebro para llegar a conclusiones nuevas y resolver problemas en una forma original. La actividad creativa debe ser intencionada y apuntar a un objetivo. La creatividad puede ser definida también como la generación de algo que es a la vez nuevo y apropiado. Esto significa que se crea algo nuevo que encaja en el contexto y resuelve problemas generados en el mismo y se deriva del conocimiento previo con ideas divergentes. Por esta razón un creativo tiene valor frente a sí mismo y frente a la sociedad. 

Elegí este valor porque es un proceso sobre el cual se habla muy superficialmente. Siempre se publicitan los libros y la música clásica como métodos para estimular la creatividad infantil pero por lo general no hay un discurso público sobre el qué y el cómo y mucho menos sobre qué bloquea el proceso. Aparte de eso quería saber que tanto encajaba yo con el modelo creativo expuesto en todos los artículos revisados. Inconscientemente al apelar a la creatividad para hacer el compromiso lo elegí para saber que se pedía realmente. Aunque se apeló a la imaginación yo lo asocié con la creatividad. Creo que esta última es la razón más fuerte para escogerlo.